Una sangrienta guerra de seis semanas en Nargorno- Karabaj ha terminado después de que los líderes de Azerbaiyán y Armenia firmaran un acuerdo de paz negociado por Moscú. Mientras el polvo se asienta, Azerbaiyán parece ser claro ganador, mientras que Armenia ha sufrido una amarga derrota.
Para Turquía, la guerra en Karabaj fue una vitrina en la que se exhibió el creciente papel de Ankara en el estratégicamente importante Cáucaso meridional.
El ejercito turco abasteció, entrenó y apoyó al victorioso ejército de Azerbaiyán.
Algunos informes sugieren que oficiales turcos desempeñen papel clave dirigiendo ataques con drones que desempeñaron un papel decisivo en este conflicto, aunque Ankara lo ha negado.
El presidente Recep Tayyip Erdogan también expreso de forma abierta su apoyo diplomático a Azerbaiyan. La victoria muestra que Turquía ha ganado influencia significativa en la región.
Redacción: Fiorella Espiritu
Creditos: El mundo.com
