Por Martín Benites Morales
Bastantes, por no decir todos, fueron a dormir el domingo con la idea de que ayer las calles amanecerían desiertas y con la policía y las fuerzas armadas patrullando. Oh sorpresa, nada fue así. Había gente caminando, autos circulando, transporte público recogiendo pasajeros, perros haciendo sus necesidades y mucha, pero mucha indiferencia.
Gran cantidad de esas personas sí necesitaban salir de sus casas hacia sus respectivos centros de trabajo porque el decreto de urgencia no los eximía de laborar. Otros tantos buscaban la forma de aprovisionarse para estos 15 días yendo a los puntos de abasto más cercanos a ellos como mercados, supermercados, bodegas, etc.
Era lógico que esto iba a suceder. Por ello el presidente convocó a una conferencia de prensa en la que respondió a las incertidumbres de los periodistas y anunció, como hecho más importante, la entrega de un bono de 380 soles para las familias más vulnerables. Para aquellos que no tienen luz, una refrigeradora repleta de comida ni mucho menos agua para siquiera lavarse las manos.
Lo que es ilógico es que otra gran cantidad de peruanos simplemente quisieron salir a la calle a pasear, a reunirse, a tomar el sol, a fumar, a relajarse un rato y a surrarse en el estado de emergencia. Demostrando que hasta la medida más extrema que se puede tomar no les quitará la ignorancia o su displicencia al momento de afrontar situaciones críticas como las que vivimos ahora. Y ni qué decir de algunos saqueos en distintos puntos del país y del continuo acaparamiento de productos.
Sí, se sabe también que estar en cuarentena es un privilegio que sólo algunos pueden darse y que pueden afrontarlo con tranquilidad. Y como se dijo más arriba, ya se están tomando medidas para ayudar a los que no cuentan con ese lujo. Se han habilitado también líneas de ayuda para quienes están en riesgo dentro de su hogar, encerrados con sus agresores.
En conclusión, lo que se desea transmitir es un poco de paciencia, un poco más, para los que no la van a pasar tan bien durante el aislamiento. El presidente ha sido enfático ayer que se están tomando las medidas necesarias. Y mucha conciencia y empatía para los que no tienen problema en permanecer dentro de sus casas y pueden afrontar la cuarentena con normalidad.
Es en estas situaciones en las que la E de ejemplo y la U de unión de nuestro querido Perú, podrían ser el rifle que necesita nuestra patria para acabar con esta amenaza del Coronavirus. Y no sería mala idea tampoco, ahora que están tan de moda los hashtag, revivir el famoso #UnaSolaFuerza del 2017, símbolo que recuerda que pudimos sobrellevar una tragedia y salir airoso de ella.






