Debido la crisis que atraviesa todo el mundo por el coronavirus millones de padres están lidiando con el desafío de la educación en el hogar. Pero un hombre en Seúl, la capital de Corea del Sur, tiene una tarea particularmente difícil. Este cuidadano llamado Kim Tae-hoon, de 45 años, alberga a 10 niños norcoreanos que escaparon del represivo país sin sus padres. El más pequeño de todos tiene tan solo 10 años, mientras que el mayor solo 22.
Este noble gesto demuestra la humanidad y compañerismo que todos debemos de tener en esta situación.
Foto: News Mundo
Redacción: José Manuel Canales






