Categorías
Actualidad

ALCALDE DE LIMA PROPONE REDUCIR AL 50% EL AFORO DE TRABAJADORES EN EMPRESAS PÚBLICAS Y PRIVADAS

(FOTO: DIFUSIÓN)

Jorge Muñoz planteó una serie de medidas para los próximos 50 días con el objetivo de fortalecer la lucha contra el coronavirus

El alcalde de Lima, Jorge Muñoz, manifestó una serie de estrategias contra el coronavirus para los próximos 50 días. Una de estas propuestas es la reducción del aforo de trabajadores en un 50% en empresas públicas y privadas.

«Proponemos que el Ejecutivo establezca medidas para que en los próximos dos meses se reduzca al 50 % el aforo de trabajadores en las empresas e instituciones públicas con excepción de las áreas operativas esenciales, promoviendo el teletrabajo», explicó a Canal N.

Además, planteó establecer horarios de ingreso diferenciados en los diferentes sectores que posiblemente puedan reiniciar sus actividades en los próximos días a fin de evitar las aglomeraciones.

Muñoz también sugirió la reducción del 40% de la capacidad de aforo en los servicios del Metropolitano, alimentadores y corredores complementarios.

«Reforzar e implementar medidas químicas y físicas para la desinfección del calzado ropa y manos de los usuarios en los accesos masivos de transporte. Así como también la toma de temperatura de los usuarios del transporte», indicó.

También expresó que se debe promover el uso de la bicicleta como transporte alternativo y sostenible, por lo que se debe desarrollar una política de masificación de vías acondicionadas que permitan interconectar diferentes distritos.

C.V.B.P

Categorías
Razonando fuera del recipiente

MI PLAZA ES TU PLAZA

Por Martín Benites Morales

Ante la crisis que estamos viviendo por el Covid-19, una de las medidas que tomó la Municipalidad de Lima, presidida por el alcalde Jorge Muñoz, fue que la Plaza de toros de Acho ubicada en el Rímac, se convierta en un albergue temporal para que las personas más vulnerables puedan tener resguardo ante el virus.

En el recinto se ha colocado una carpa que cubre gran parte del ruedo y alberga ocho grandes habitaciones, cuatro zonas de aislamiento y un espacio recreativo para niños. Además, un centro médico móvil y un tópico de salud han sido instalados para atender a las 122 personas en estado de abandono refugiadas allí.

Sin dudas un excelente decisión por parte del municipio. Qué mejor que aprovechar un lugar público para ayudar a quienes más lo necesitan ¿quién podría no estar de acuerdo? Pues nada más ni nada menos que la Asociación Cultural Taurina del Perú que a través de un comunicado a DENUNCIADO al burgomaestre ante el Ministerio de Cultura.

En el documento, la asociación taurina sostiene que la Plaza de Acho es “un lugar que por su uso tiene muchas bacterias que van a afectar la salud de las personas que se instalen para vivir en ella”. Vaya, ¿de verdad esa es su preocupación?, o es que les molesta que se use un lugar, que lamentablemente está ligado a la muerte, para salvaguardar vidas humanas.

Evidentemente la alcaldía ha hecho la limpieza del lugar y ha sido transformado para que sea un espacio apto para fines humanitarios. No se entiende las razones por las que esta asociación ha tomado esa insensatez. Lo peor, es que al momento de hacer la denuncia en la página web del ministerio, al momento de describir el supuesto atentado, han puesto que el alcalde ha dispuesto levantar un campamento minero. Sí, minero. 

En serio, ¿cuál es su problema? Es claro que para ellos el delito es que su querida plaza sea utilizada por otras personas que no sean taurinos. De verdad que esta crisis no está revelando lo tan poco solidarios y ridículos que somos los peruanos.

Menos mal el Ministerio de Cultura se ha pronunciado y ha considerado viable la ocupación de la plaza en el marco del estado de emergencia por el Coronavirus. Y lo más importante, ha considerado como un oportunidad perfecta para demostrar que el patrimonio cultural puede estar al servicio de quienes lo necesitan sin descuidar su preservación.

Ojalá que les quede claro que este monumento histórico no únicamente les pertenece a unos cuantos, les pertenece a todos los peruanos, aunque en algunos casos sea mucho patrimonio cultural para la escasa cultura humanitaria que tienen algunos.