Categorías
Actualidad

INEI: MÁS DE UN MILLÓN DE PERUANOS PERDIERON SU EMPLEO EN LIMA

(FOTO: WEB)

El Instituto Nacional de Estadística e Informática anunció que la población ocupada de Lima se redujo un 25% entre los meses de febrero y abril

Alrededor de 1 millón 216 mil 600 peruanos perdieron su empleo en Lima, en los meses de febrero, marzo y abril, debido a la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19).

La paralización de actividades económicas redujo en un 25% a la población empleada, si se compara con las cifras del 2019, según informó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

El empleo se redujo en todos los sectores. Sin embargo, las ramas más afectadas han sido las de construcción, manufacturas, servicios y comercio, pues han registrado entre 30.5% y 20.9% menos empleados en los últimos tres meses.

La remuneración de toda la población en Lima, tanto trabajadores dependientes como independientes, ha caído un 26.9% a comparación del año pasado.

En el caso de la personas que están laborando actualmente, el ingreso de promedio mensual es de S/1664, es decir, cayó un 4.2% aproximadamente.

Por otro lado, en Lima aún se registra una población ocupada de 3 millones 654 mil 900 personas. De este total un 55.1% son hombres y 44.9% son mujeres.

C.V.B.P

Categorías
Razonando fuera del recipiente

POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE, PERO NO MENTALMENTE, ACTIVA

Por Martín Benites Morales

No hay dudas del impacto económico que está generando el coronavirus en el mundo, y por supuesto, en nuestro país. El Poder Ejecutivo, a través de un documento enviado al Congreso hace unos días, evaluó que la proyección de crecimiento económico que a inicios de año era de un 4%, disminuirá a un 2%. Lamentable.

Ni tampoco nadie le quita importancia. ¿Acaso no le interesa a los recepcionistas del bono de 380 soles? ¿a los trabajadores informales que no recibirán ningún ingreso durante la cuarentena? ¿o también a los formales cuyos sueldo se verán recortados? ¿a los que viven del turismo, de la gastronomía, del deporte, o de cualquier otra ocupación no indispensable en este estado de emergencia?

Claro que sí, la economía nos afecta a todos, desde el pequeño al más grande, a unos más que a otros evidentemente. El Coronavirus igual, pero para algunos no es así. Para ellos el virus distingue edad, situación económica y social. Creen que tienen derecho a decidir quién se infecta y quiénes no. Hablan desde su posición privilegiada.

Uno por Twitter dice que “la cuarentena está mal enfocada”, que “solo debería ser para gordos, hipertensos, diabéticos y ancianos” y que “todos los demás a trabajar”. Ese señor no se da cuenta de que ese “demás” que irá a trabajar tiene un hogar, y en ese hogar puede haber un “gordo, hipertenso, diabético o anciano” al que se le puede contagiar el virus.

Otro, en el diario donde una columnista insultó a su ama de llaves en su espacio de opinión; dice en su columna que el Estado está priorizando la vida de unos que la de otros. ¿Por qué? Porque según su punto de vista, al Gobierno le importa más evitar más muertes por el coronavirus que la muerte de las personas que morirán por la reducción del crecimiento económico.

Los fallecidos por coronavirus, hasta la emisión de este artículo, es de 18. La cifra de muertos por la reducción del crecimiento económico es de… cero. ¿Debe el Estado dejar de priorizar la realidad, por un futuro de varias décadas? 

Para el INEI, la Tasa Bruta de Mortalidad según los indicadores demográficos esperada para este año 2020, es de 5 mil 830 personas. Es decir, miles de personas van morir por diferentes causas, y para impedir que esa cifra aumente por el Coronavirus, es que el Ejecutivo está implementando las medidas que ya conocemos.

Ah, ¿saben también cuántas camas de UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) tiene el Perú? 685 a nivel nacional. De ellas el 90% ya están ocupadas en Lima, y el 70% en provincias. Hasta ayer, 40 de los 853 infectados por el Covid-19 están UCI. El 14 de marzo, Jesús Valverde, presidente de la Sociedad Peruana de Medicina Intensiva, reveló que sólo tendríamos 60 camas para 400 posibles pacientes graves de coronavirus. Reste usted cuántas quedan.

Para los que dicen nuestra situación no es la misma que la de Europa, no les falta razón, pero ¿queremos que lo sea? ¿que nuestras UCI colapsen? ¿que se tenga que elegir a quién salvar? Por favor, ya basta de querer menospreciar la vida humana por algo que sí se puede recuperar como la economía. No hay cantidad de dinero que pueda revivir a un ser humano.

Categorías
Razonando fuera del recipiente

DESCONSIDERACIÓN A DISTANCIA

Por Martín Benites Morales

El ministro de salud Walter Zamora declaró que se está evaluando la prolongación de la cuarentena. Indicó que el distanciamiento social y el factor climático serán claves al momento de tomar esa decisión o alguna otra medida que contribuya a hacer frente a la crisis que ha generado el nuevo Coronavirus.

De alargarse el estado de emergencia, actividades como el inicio del periodo académico para algunas universidades quedaría postergada hasta nuevo aviso. Provocando que algunos centros de estudios opten por impartir las clases de forma virtual a través de videoconferencias. Seguramente con el afán que el alumno no se retrase en sus cursos.

Estudiar en línea permite interactuar desde tu hogar con el profesor mediante horarios flexibles que se adaptan tus necesidades. Sin embargo, esas necesidades no son las mismas ahora. Este contexto de cuarentena no permite que los padres reciban los mismos ingresos que les permitía costear una pensión universitaria.

La internet también es un problema. Según el INEI en el Trimestre de Enero-Febrero-Marzo 2018, el 45,4% de la población tiene acceso a internet a través de una computadora, y el 21,4% mediante una laptop. Y solamente el 34,7% de los encuestados, pueden acceder a la red desde la comodidad de sus casas.

Esto implica que muchos estudiantes no van a estar en la misma igualdad de condiciones. Así se habiliten las clases no presenciales, es probable que una gran cantidad de alumnos no puedan pagar las pensiones o no tengan una computadora o internet para recibir la educación a distancia.

En peor situación están los alumnos que trabajan para pagar sus estudios. Estos trabajos de medio tiempo en restaurantes o call centers por ejemplo no son permitidos durante el aislamiento social. Dejándolos a la deriva sin ningún sustento económico y obligados a conseguir un trabajo ¿dónde? ¿cómo?.

Según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo del 2018, los jóvenes en Perú de 19 años en promedio, tienen menos probabilidades de estar solo estudiando (18%), y más probabilidades de estar trabajando (39%, exclusivamente, y 34%, trabajando y estudiando).

Por ello las universidades deberían de ser más flexibles en esta crisis que se vive. Tomar medidas como la reducción de pensiones o el derivarlas para otras fechas no tan próximas hablarían bien de su compromiso con sus alumnos. Posponer el inicio de clases para dentro de unos meses no sería tan mala idea también.

Todos queremos que la situación se normalice para abril. Queremos ir a estudiar a trabajar, a ver a nuestros amigos y familiares. Y aunque el Estado esté haciendo todo lo posible para que así sea, nunca es malo tratar de adelantarse y tener un plan de respaldo ante X circunstancias. Sin exagerar obviamente.