Sábado, 22/9/2018 | 7:06 UTC+0

LA ARPILLERÍA COMO SANACIÓN

El arte del bordado folclórico ha sido empleado como terapia y para contar las historias de las víctimas sobrevivientes del terrorismo en el Perú todo gracias a la organización Mama Quilla.
La arpillería es una técnica de bordado que se ha usado en América del Sur para denunciar los crímenes contra los derechos humanos. Tuvo sus inicios en Chile en 1958, con la artista Violeta Parra. Técnica que cobraría fuerza durante la dictadura de Augusto Pinochet. Este tipo de tejido llega al Perú con Mama Quilla fundada en 1986, organización de familias desplazadas víctimas del conflicto armado interno. A través de este tipo de tejidos muchas niñas huérfanas a causa del terrorismo comenzaron a contar sus historias.
Creando memoria: Arpillería, mujer y testimonio es el nombre del último trabajo realizado por las artistas Isabel Alacote y Lici Ramírez. La primera es huérfana a causa del terrorismo y ahora miembro de Mama Quilla quien a la edad de 8 años tuvo que presenciar lo inhumano y cruel pensamiento Gonzalo.
Tras observar la documentación sobre el terrorismo en el Perú en Lugar de la memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM) te quedas con los colores de las fotografías en blanco y negro, los retazos de periódicos; con las voces y rostros de muchas víctimas. Documentos que no buscan entretener si no informar, al llegar a la sala Mamá Angélica, las tonalidades fosforescentes que cuelgan en el museo parecen salidas de contexto e inofensivas. Pero la verdad es que está cargada de sufrimiento e impotencia.
Isabel. Los senderistas solían hacer reuniones en su pueblo CCeraocro (Ayacucho), recuerda claramente que en la tercera reunión su padre Emilio Alacote fue asesinado. La situación hizo que su madre Cecilia Vilcamota suplicara que también la matasen. El resentimiento y el dolor ante la elección de ser mujer en vez de ser madre, ha permanecido por mucho tiempo. Sin embargo, ha conciliado el perdón y ese rencor se ha desvanecido, ahora canalizados sobre bordados de colores vibrantes.
Mama Quilla es una diosa incaica a quien ofrendaban las mujeres andinas para pedir protección para las niñas, a las parturientas y a los bebés recién nacidos. Ha sido como otras pocas organizaciones quien ha brindado su apoyo durante la época del conflicto interno, se ha encargado de las necesidades básicas y ha costeado las terapias de sus niñas. El Gobierno solo ha mirado a un costado. La arpillería ha sido una terapia para Isabel quien aún se siente desplazada por el Gobierno Peruano, que como reparación de daños recibió 2 mil soles. ¿Acaso 2 mil soles valieron la vida de sus padres?
Este arte de protesta folclorista y que no usa la violencia ha ayudado a las mujeres que forman parte de Mama Quilla, psicoterapéuticamente a conseguir la calma e incluso de aceptar su pasado. La escritura es parte de la documentación de la barbarie, pero para ellas la única manera de expresarse es a través del tejido. Gran parte de la organización no tiene educación como para poder expresar de manera escrita lo vivido. Así como se documenta a través de la fotografía, reportajes, artículos, libros, etc. Emplear el arte de la arpillería para narrar historias se ha vuelto parte también para documentar los crímenes cometidos que dejó el terrorismo en el Perú.
La muestra permanecerá abierta al público hasta el 3 de junio 2018, en horario de martes a domingo de 10 am a 6 pm. Ingreso libre.

LUM- LUGAR DE LA MEMORIA

Bajada San Martin 151
Miraflores

 

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